El joven lebrijano forma parte del Consejo Local de Infancia y Adolescencia (CLIA) de Lebrija y del grupo asesor de UNICEF Andalucía desde hace varios años
En el marco del V Foro Andaluz de Ciudades Amigas de la Infancia, celebrado el pasado miércoles ,18 de febrero, Jaime Zambrano participó en la mesa de debate titulada Consejos de Infancia y Adolescencia como espacios seguros para la participación.
También formaron parte de la mesa Antonio González Mellado, alcalde de Vejer de la Frontera, junto a chicos y chicas del grupo asesor de UNICEF Andalucía: Claudia, del Consejo Local de Infancia y Adolescencia de Málaga; María, del Consejo Local de Infancia y Adolescencia de Alhaurín el Grande; y Rafael, del Órgano de Participación Infantil de La Rinconada.
Durante su intervención, Jaime Zambrano explicó detalladamente las campañas e iniciativas impulsadas por el CLIA de Lebrija. Desde 2021, el Consejo ha desempeñado un papel fundamental en el fortalecimiento de la participación infantil en el municipio. A lo largo de estos años, sus integrantes han desarrollado numerosas acciones de sensibilización y propuestas, consolidando la voz de la infancia en la agenda municipal.
Entre las principales actuaciones destacan la colaboración en diagnósticos y evaluaciones de planes y campañas, como el III Plan Andaluz de Infancia y Adolescencia y distintas campañas promovidas por UNICEF; consultas y propuestas relacionadas con espacios públicos, actividades de prevención, programación cultural y actividades deportivas; la participación en foros provinciales y nacionales, como el I y II Foro Provincial de CLIAs y el Congreso Estatal de UNICEF celebrado en 2025; así como la presencia en eventos de relevancia como visitas al Parlamento de Andalucía y colaboraciones en campañas de sensibilización.
La mesa fue moderada por Mónica Di Marco, responsable de la iniciativa Ciudades Amigas de la Infancia de UNICEF Comité Andalucía, quien destacó que el objetivo del encuentro era poner en valor cómo la participación infantil empodera a niños, niñas y adolescentes, convirtiendo los CLIAs en espacios seguros que favorecen la prevención de la violencia y la adquisición de herramientas que pueden compartir con sus iguales.