El alcalde realiza una visita técnica a las obras para comprobar in situ cómo avanzan los trabajos que finalizarán a lo largo del mes de mayo
Las obras de pavimentación e infraestructuras en la calle Bosque encaran su recta final y están prontas a finalizar. Esta actuación es clave para la reordenación urbana de esta zona de expansión residencial en la que en la actualidad el Ayuntamiento e Inmuvisa construyen 34 alojamientos públicos.
La actuación, que está incluida en el Programa de Fomento del Empleo Agrario (PFEA 2025), cuenta con una inversión total de 311.974,78 euros y responde a la necesidad de adaptar este tramo de calle al crecimiento urbanístico experimentado en su entorno.
El alcalde, acompañado por técnicos municipales, ha visitado este jueves, 7 de mayo, la obra para comprobar sobre el terreno la evolución de los trabajos, que se centran en la modernización integral del viario y la dotación de servicios básicos.
La intervención contempla la renovación completa del pavimento, nuevas redes de abastecimiento y saneamiento, alumbrado público, telecomunicaciones, así como la mejora de la accesibilidad y la ordenación de aparcamientos.
Promoción de vivienda pública
De forma paralela, el Consistorio continúa desarrollando la construcción de 34 viviendas protegidas destinadas al alquiler.
La actuación cuenta con una inversión global de 3,4 millones de euros, cofinanciados por el Gobierno de España, la Junta de Andalucía y el propio Ayuntamiento, y dispone además de dos subvenciones: una ayuda de 1,2 millones de euros procedente del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado con fondos europeos Next Generation EU; y otra de 1,1 millones de euros dentro del Plan Vive.
Las obras, ejecutadas por la empresa Sólido Obras y Mantenimiento, se encuentran actualmente en torno al 75 por ciento de su desarrollo.
El nuevo edificio se levanta sobre una parcela de más de 5.400 metros cuadrados y cuenta con tres plantas sobre rasante y una bajo rasante. Incluye 34 viviendas de distintas tipologías —principalmente de dos y tres dormitorios—, entre ellas unidades adaptadas para personas con movilidad reducida.
El conjunto residencial incorpora espacios comunes, patio interior para la convivencia vecinal, trasteros, ascensor y un local comunitario. Además, se han introducido criterios de eficiencia energética y confort, como el uso de energía solar, preinstalación de aire acondicionado, carpintería con rotura de puente térmico y doble acristalamiento.