Las representantes de la Asociación de Floricultores del Bajo Guadalquivir trasladan su decepción por las ayudas recibidas tras las borrascas del pasado invierno, que consideran muy insuficientes para recuperar las explotaciones dañadas
El alcalde de Lebrija, Pepe Barroso, recibió en la tarde del pasado martes, 3 de noviembre, en el Ayuntamiento a la junta directiva de la Asociación de Floricultores del Bajo Guadalquivir, integrada por su presidenta, Margarita Sánchez López; su vicepresidenta y tesorera, María de las Nieves Gil Pérez; y su secretaria, María del Carmen Romero Navarro. Durante el encuentro se analizó la problemática que atraviesa el sector de la flor cortada y la difícil situación que afrontan las familias que dependen de esta actividad.
Las representantes de la asociación expusieron su preocupación por las ayudas concedidas por la Junta de Andalucía para paliar los daños ocasionados por las borrascas, unas cantidades que consideran muy reducidas en relación con las pérdidas sufridas. Asimismo, trasladaron al alcalde su decepción e incertidumbre ante la posibilidad de que estas ayudas llegaran a corregirse.
En los últimos años, el sector ha encadenado diferentes episodios de especial dificultad: la crisis derivada de la pandemia, los efectos de la borrasca Bernard, en octubre de 2023, y el tren de borrascas que, entre noviembre de 2025 y febrero de 2026, volvió a ocasionar importantes destrozos en los invernaderos, afectando a dos campañas fundamentales para la actividad, las de Todos los Santos y San Valentín.
En este complejo contexto, las floricultoras y los floricultores lebrijanos, cuyas explotaciones cuentan con superficies que oscilan entre 3.000 y 9.000 metros cuadrados de invernadero, denuncian haber recibido ayudas de entre 860 y 1.600 euros, cantidades que, según trasladaron, resultan claramente insuficientes para afrontar la recuperación de las instalaciones y compensar las pérdidas. Una situación que está llevando a algunas explotaciones a reducir su actividad y a otras a plantearse incluso su continuidad.
Durante el encuentro, Pepe Barroso les trasladó su apoyo y la plena disposición del Ayuntamiento a acompañar al sector en sus reivindicaciones. El alcalde recordó la importancia económica y social de la flor cortada para Lebrija y el conjunto del Bajo Guadalquivir, al tratarse de una actividad tradicional que genera empleo, sostiene numerosas economías familiares y constituye una parte fundamental del tejido productivo local.
En este sentido, manifestó su preocupación por la situación que atraviesan las explotaciones y defendió la necesidad de que las administraciones competentes articulen una respuesta acorde con la magnitud de los daños sufridos. Asimismo, trasladó a las representantes de la asociación su compromiso de solicitar una nueva reunión con la Junta de Andalucía para abordar específicamente la situación de las ayudas y reclamar que se estudien nuevas medidas que permitan dar respuesta a las necesidades reales de las familias afectadas.
Barroso también ofreció la colaboración municipal para apoyar las reuniones y gestiones que el sector considere oportunas ante la Administración autonómica, así como ante otros organismos públicos y entidades representativas. En este sentido, aseguró que el Ayuntamiento acompañará y respaldará las reivindicaciones que planteen los floricultores, asumiendo un papel activo en la defensa de sus intereses.
El alcalde reiteró que la continuidad de la flor cortada no es únicamente una cuestión agrícola, sino también económica y social para Lebrija, por lo que resulta imprescindible trabajar conjuntamente para evitar que las dificultades actuales pongan en riesgo la supervivencia de unas explotaciones familiares que forman parte de la historia y la identidad productiva del municipio.