El alcalde de Lebrija ha visitado el Monasterio de la Purísima Concepción para felicitar personalmente a la comunidad religiosa
El Papa León XIV ha concedido un Año Jubilar a la Orden de la Inmaculada Concepción con motivo del 50º aniversario de la canonización de Santa Beatriz de Silva, fundadora de la Orden. Este Año Jubilar se celebrará del 1 de enero al 31 de diciembre y permitirá a los fieles obtener la indulgencia plenaria en los templos designados.
En el ámbito de la Archidiócesis de Sevilla, los tres conventos con presencia de religiosas concepcionistas franciscanas —ubicados en Lebrija, Osuna y Mairena del Aljarafe— permanecerán abiertos durante todo el Año Jubilar para todas aquellas personas que deseen participar en este tiempo especial de gracia y oración.
Con motivo de esta importante concesión, el alcalde de Lebrija, Pepe Barroso, acompañado por miembros del equipo de gobierno municipal, ha realizado esta mañana una visita institucional al Convento de la Purísima Concepción, donde ha felicitado personalmente a la comunidad religiosa y ha querido trasladarles el reconocimiento y el agradecimiento de la ciudad.
Durante la visita, el alcalde destacó la meritoria y desinteresada contribución social que realizan las Hermanas Concepcionistas, especialmente en momentos de dificultad; su papel como parte indiscutible del Patrimonio Histórico, Humano y Cultural de Lebrija, cuya conservación y mantenimiento se ve favorecida por la presencia y pervivencia de la comunidad; así como el profundo amor, cariño y respeto que la ciudadanía lebrijana profesa a esta congregación, en un alto grado de consenso social, motivos por los cuales se le otorgó la Medalla de Oro de la ciudad en el año 2020 junto a las Hermanas de la Cruz.
El Monasterio de la Purísima Concepción de Lebrija fue fundado en 1518, siendo uno de los más antiguos de la Orden. Junto a él, el monasterio de Osuna data de 1566 y el de Mairena del Aljarafe fue inaugurado en 2006, tras el traslado de la comunidad desde Carmona, donde se encontraba desde 1516. Este último alberga además la casa federal de la Federación Santa María de Guadalupe.
El convento lebrijano, situado en la calle Antonio de Nebrija, número 3, dibuja el perfil de una de las calles más emblemáticas de la ciudad. En su interior residen actualmente 14 Religiosas que, desde un régimen de clausura, mantienen una profunda y viva vinculación con la ciudad.
La comunidad mantiene el contacto diario con la ciudadanía a través del torno, la reja y el teléfono, siendo especialmente conocida y valorada por su repostería tradicional, como las coronillas de almendra y los borreguitos, que forman parte inseparable del patrimonio gastronómico de Lebrija. Esta actividad constituye su único medio de subsistencia y resulta clave para la conservación de la iglesia y del convento, joya del patrimonio monumental local, cuya iglesia renacentista fue reedificada en la segunda mitad del siglo XVI.
La Eucaristía diaria se celebra a las 8:30 horas, y la exposición del Santísimo Sacramento tiene lugar todos los días de 12:00 a 13:30 horas y de 18:30 a 20:30 horas, ofreciendo a fieles y visitantes un espacio permanente de oración durante todo el Año Jubilar.
