En este acto, además, se presentó el cartel anunciador de la fiesta tras la celebración de un concurso convocado por el Ayuntamiento, una obra de Juan Francisco Espinosa Rodríguez
La nueva edición del “Vente de Cruces de Lebrija”, organizada por Radio Lebrija con la colaboración del Ayuntamiento de Lebrija, se celebró el viernes 17 de abril como antesala de las Cruces de Mayo, Fiesta Declarada de Interés Nacional de Andalucía, y resultó todo un éxito.
Como principal novedad, la Plaza del Mantillo acogió por primera vez este evento, sirviendo como punto de encuentro para dar el pistoletazo de salida a una de las celebraciones más esperadas del calendario local. La jornada reunió a cientos de personas en torno a la música, el cante por sevillanas corraleras y la convivencia vecinal, en un ambiente inmejorable que volvió a poner de manifiesto el fuerte arraigo de esta fiesta, convertida ya en símbolo de identidad colectiva.
En esta edición, Radio Lebrija reconoció la labor de distintas personas vinculadas a la difusión y mantenimiento de las tradiciones locales. Así, se entregó el Almirez de Plata a Araceli Pardal por su labor divulgativa en favor de las Cruces de Mayo y la cultura popular lebrijana. Periodista y responsable de la revista digital Lebrija Flamenca, Pardal destacó por su constante promoción del flamenco —Patrimonio Inmaterial de la Humanidad— y de las tradiciones locales a lo largo del año.
Del mismo modo, el Almirez Joven recayó en José Manuel Magriz y Juan Pedro Cáceres, en reconocimiento a su implicación en la continuidad generacional de esta fiesta. Ambos jóvenes demostraron, con su compromiso y participación activa, ser un claro ejemplo del futuro y la vitalidad de una de las tradiciones más arraigadas del municipio.
Como hito destacado, y por primera vez en la historia del evento, se concedió el Almirez de Oro a María Jesús García “La Birira”, en reconocimiento a toda una vida dedicada a preservar y transmitir el cante y las tradiciones vinculadas a las Cruces de Mayo. A sus 89 años, María Jesús García representó uno de los pilares fundamentales del patrimonio inmaterial de Lebrija. Su figura encarnó la esencia de las sevillanas corraleras y el espíritu de los patios de vecinos, donde generación tras generación se ha mantenido viva la identidad cultural del municipio.
