El Cementerio Municipal Nuestra Señora de la Oliva acogió en la mañana del pasado sábado un emotivo acto de homenaje y digna sepultura para los lebrijanos Juan José García Barea y Juan Vela Ruiz “Marchena”, víctimas de la represión derivada del golpe de Estado de 1936 cuyos restos fueron localizados durante los trabajos de exhumación realizados en la vecina localidad de Trebujena.
Los restos de ambos lebrijanos pudieron ser identificados gracias a las pruebas genéticas realizadas por la Universidad de Granada a partir de las muestras de ADN aportadas por sus familiares, permitiendo que regresaran a Lebrija casi noventa años después de su asesinato y enterramiento en una fosa clandestina del cementerio trebujenero.
El acto, organizado por la Asociación Cultural por la Memoria Histórica de Lebrija, reunió a familiares, representantes institucionales, miembros de colectivos memorialistas y numerosos vecinos y vecinas que quisieron acompañar a las familias en una jornada marcada por la emoción, el recuerdo y la reparación.
La ceremonia estuvo conducida por Aurora Sánchez y contó con recitales poéticos, musicales y diversas intervenciones. Los poemas Sonaron tres golpes, de Emilio Prados; Fosa común, de Isabel Pérez Montalbán; y Canción de los olvidados, de Silvia Delgado, pusieron voz al dolor, la memoria y la esperanza de tantas familias que durante décadas buscaron a sus seres queridos desaparecidos.
Durante el acto intervinieron el alcalde de Lebrija, Pepe Barroso, y el alcalde de Trebujena, Ramón Galán, quienes destacaron la importancia de la memoria democrática y el compromiso de las instituciones con la verdad, la justicia y la reparación. En esta misma línea, el presidente de la Federación Andaluza de Memoria Democrática (FAMD), José Esteban Garrido, aseguró que "se están haciendo muchas cosas" para dignificar a las víctimas de la represión franquista y devolverles la identidad y el reconocimiento que les fueron arrebatados durante décadas
Uno de los momentos más emotivos de la jornada llegó con la intervención de los familiares. Especialmente conmovedoras fueron las palabras de Ángela Piñero, bisnieta de Juan José García Barea, quien relató la historia de su bisabuelo a través de un cuento dirigido a su hija Vida, de siete años, para que pudiera comprender quién fue y por qué su recuperación constituye un acto de justicia para toda la familia. Junto a ella intervinieron también Salud Vela y Mª Ángeles Piñero, compartiendo el recuerdo y la memoria de sus familiares.
La música tuvo un papel destacado durante el homenaje. Milagros Morano emocionó a los asistentes con la interpretación de la canción Si se calla el cantor, mientras que Alfonsi Vidal y Andri Orellana ofrecieron la interpretación de Donde pongo las flores, una composición cargada de simbolismo que sirvió como tributo a las víctimas de la represión y a todas las familias que han mantenido viva su memoria durante décadas.
Con la identificación de Juan José García Barea y Juan Vela Ruiz “Marchena”, son ya tres los lebrijanos recuperados e identificados mediante pruebas genéticas tras los trabajos de exhumación impulsados en los últimos años, después del caso de Francisco Cano Montenegro, que recibió digna sepultura el pasado año.
El acto concluyó con un cortejo fúnebre y el entierro de los restos, culminando así un largo proceso de búsqueda y recuperación que permite a ambas familias cerrar una herida abierta durante casi nueve décadas y ofrecer a sus seres queridos el descanso digno que les fue negado durante tanto tiempo.
La Asociación Cultural por la Memoria Histórica de Lebrija agradece la colaboración del Ayuntamiento de Lebrija, del Ayuntamiento de Trebujena, de la Mesa por la Recuperación de la Memoria de Trebujena, de la Federación Andaluza de Memoria Democrática (FAMD), así como el trabajo desarrollado por los equipos de investigación, arqueología y genética que han hecho posible la identificación de los restos y la celebración de este acto de memoria, dignidad, justicia y reparación.
